Crucero por los fiordos noruegos – Monarch/Pullmantur

Ésta es una entrada especial sobre nuestras vacaciones a bordo del buque Monarch de Pullmantur.

Hicimos el recorrido Trondheim – Rostock (el mismo barco también hace el recorrido inverso, y las Capitales Bálticas).

Había viajado con mi familia anteriormente con MSC en el buque Krystal, haciendo el recorrido de Estambul – Atenas (en 2008), con Pullmantur en el buque Zenith visitando las Capitales Bálticas (2009) y en el Liberty of the Seas de la Royal Caribbean, en el mediterráneo con salida desde Barcelona (2013).

En nuestra anterior experiencia Pullmantur sufrimos el famoso incidente del incendio en Estocolmo, debido al cual pasamos unas horas en un polideportivo cual refugiaditos, haciendo malabares con unos bollos duros como granito. Lo peor de todo fue que, debido al retraso en la salida, perdimos la escala en Tallín y desde Pullmantur sólo se nos “compensó” con 100€ en la cuenta del barco (que prácticamente todo se fue en las famosas propinas obligatorias), perdiendo una de las visitas que más ilusión me hacía.

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Malabares en el polideportivo. ¡No olvidamos Tallín!

Así que después de esto no sé por qué decidimos volver con ellos, supongo que por el precio, que siendo sinceros es bastante bueno, sobre todo porque incluyen los vuelos chárter.

Opinión y recomendaciones sobre el barco

Una de las frases más repetidas era “pues en la Royal Caribbean…”. Y claro, es que las comparaciones son odiosas. El buque Monarch cumple lo que promete: es un hotel flotante con todo incluido que te lleva por los fiordos. Pero hay mucho que matizar.

Colas, colas y más colas

Prepárate para ser un borreguito desde el principio en el aeropuerto, hasta la vuelta en Madrid (o Barcelona). A nuestra llegada a Barajas a las 4.30 de la mañana (el vuelo salía a las 7:00) nos informan que el sistema está caído. Colas para facturar, para entrar al avión y unas dos horas de retraso.

Unas colas infames para hacer el check in en Trondheim, sin sitio para sentarse. Daba igual que hicieras el check in online con antelación, te ibas a comer la cola igual (otra diferente, eso sí). Además, el sistema en Trondheim también estaba caído.

Colas para los restaurantes, tanto para entrar y conseguir sitio como para coger la comida. Todo estaba organizado de una manera tremendamente ineficiente. Y da gracias si los otros cruceristas estresados no te ponían la zancadilla cuando intentabas coger un trozo de pan extra.

Cola de una hora para la devolución de los impuestos noruegos en las compras realizadas en la escalas (a un tipo de cambio MUY beneficioso para ellos, anda que no son pillos estos noruegos).

Retraso de otras dos horas en el aeropuerto de Rostock, lo que significa que salimos del barco a las 8:45 de la mañana y no llegamos a Madrid hasta pasadas las 16:00. Además había overbooking y tuvieron que reubicar pasajeros en otros vuelos. El aeropuerto de Rostock es súper triste (y supongo que barato).

Los horarios de los vuelos son horribles, madrugas muchísimo y con tantos retrasos acabas perdiendo tanto el día de la ida como el de la vuelta. Al haber tantas colas y tantas aglomeraciones tienes una sensación constante de prisa en el cuerpo. Hay que comer rápido, pedir rápido…

Camarote

Kobosov y yo estábamos en un camarote exterior de la cubierta 8, lo que significa que teníamos una maldita barca delante de la ventana. Aún así podíamos ver el mar, pero cuando el capitán (o Patrik, el director del crucero) anunciaba algo interesante para ver, como por ejemplo la segunda grúa flotante más grande del mundo (la SAIPEM 7000, ¡pero qué bien suena!) salíamos corriendo a verla desde una cubierta.

Los camarotes son MUY PEQUEÑOS. Parece evidente, pero una vez que estás allí te das cuenta de que esto no es la Royal Caribbean (bueno, y antes también, seamos sinceros). Dos personas entran justitas con sus cosas.

El baño tiene lo justo para funcionar, sin bidé, con una de estas cortinas que se te pegan en la ducha (y no es nada sexy). Hace un ruido espantoso y desde el baño no se oye la habitación, ni el teléfono.

El primer día que quise usar el secador de pelo, se puso al rojo vivo y empezó a salir humo y olor a quemado. Yo ya me temía un Estocolmo 2. Al final utilicé el de mi hermana, y mi hermana el de mi madre, en un auténtico juego de sillas con secadores.

Hacía mucho frío dentro del camarote y el regulador/termostato no funcionaba. Tuvimos que llamar varias veces y bajar a recepción (con su correspondiente cola) para que nos mandaran un técnico.

Sólo hay un enchufe europeo, y otro británico.

Comida, bebida y el todo incluido

El principal problema de los restaurantes buffets a la hora del desayuno y de la comida son las aglomeraciones (y las colas). La comida en sí no está mal, aunque echamos en falta más aceitunas en la parte de ensaladas, salmón (qué mínimo, estando en Noruega) y quizá algo más de variedad, pero en general podríamos decir que está todo correcto.

Las cenas elegantes son a la carta, excepto el primer día que es buffet, y el segundo, que es una cena de gala sin posibilidad de elegir los platos. La carta es la misma para los demás días, así puedes probar un poco de todo. La calidad es mejor que la del buffet.

El refrán dice “de la mar, el mero, y de la tierra el cordero”. Pero esto no se cumple en el Monarch ya que tanto la pierna de cordero como el mero en la parte de pescados son de las peores opciones. Recomiendo las carrilleras y el lomo de res (es lo que te respondían cuando preguntabas de qué era el lomo), en el apartado de carne. Los primeros que probé estaban bastante buenos, especialmente la ensalada de salmón, la sopa de ajo blanco, el gazpacho con langostinos y el ajoarriero.

Algunas bebidas básicas están incluidas y dan la posibilidad de pagar más para aumentar la oferta, pero en general el paquete básico es suficiente. Los cócteles están más que decentes, el vino está bien, la crema irlandesa y los cafés son buenos. Es de lo mejor del barco, así que no era raro vernos con una copa (para olvidar un poco las colas :P). Sólo eché en falta que incluyera el zumo de naranja natural.

No hay comida las 24 horas, y los horarios de desayuno y comida son bastante restringidos (lo que ocasiona más colas). Ya, ya sabemos que Pullmantur no es la Royal Caribbean …

Espacios del Monarch

El barco cuenta con bastantes cosas, al menos sobre el papel. Pero teniendo en cuenta que tiene una capacidad de más de 2700 pasajeros, se hace del todo insuficiente.

Para empezar, tiene mucho espacio desaprovechado, como por ejemplo el casino, que solía estar vacío mientras que los bares estaban tan llenos de gente que un día nos sentamos en el suelo (y otros directamente nos fuimos a los camarotes o a alguna cubierta). Los clubs de niños y jóvenes solían estar vacíos, mientras que en el salón de espectáculos no faltaba nunca algún bebé llorando.

La sala de videojuegos es muy cutre y pequeña y ni siquiera tienen un DDR (Dance Dance Revolution, no Alemania Oriental, eso ya lo tuvimos en Rostock).

La “experiencia jacuzzi” fue de lo más estresante: 10 personas en un jacuzzi con capacidad para 9 (justos), de los cuales 4 eran niñas cuya madre animaba a jugar. Así que tuvimos a cuatro niñas “nadando” por encima de nosotros y pateándonos. Debería estar prohibido, pero ahí el personal pasaba bastante.

Las piscinas estuvieron sin agua todos los días excepto el de navegación, pero daba igual porque hacía mucho frío y nadie tenía narices a meterse.

El rocódromo estaba en mantenimiento (cerrado).

El salón de espectáculos es el peor teatro en el que he estado nunca. Tiene columnas entre las butacas que quitan toda la visibilidad, y en la parte de arriba, además de columnas, hay una barandilla que queda justo a la altura de los ojos. Un porcentaje altísimo de butacas tiene una visibilidad de mierda muy mala.

Los bares están bien, pero son insuficientes para la cantidad de pasajeros, y lo mismo pasa con los restaurantes a la hora del desayuno y de la comida. Colas, falta de sitio, tripulación completamente desbordada y una sensación de desorganización. Tanto, que el día de navegación nos preguntábamos si había personal en huelga.

La discoteca tampoco está mal, tiene una pequeña pista de baile y muchas butacas; la música es bailable, lo que significa que te encuentras bastante reguetón y tacones imposibles, lo que me llevó a una reflexión feminista que daría para otra entrada.

El casino es muy grande para el público que tiene. Nadie va a Pullmantur porque esté forrado (exacto, te vas con la Royal Caribbean).Las apuestas mínimas en el Blackjack, ruleta y poker son de 5€, con lo que había 10 mirones por cada jugador (muchas veces el nº de jugadores era igual a 0 mientras el resto del barco estaba petadísimo). Lo cual no impidió que nos echáramos unos eurillos a la ruleta algunos días (y saliéramos con beneficio).

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Así que mientras los croupiers miraban:

Los bares del Monarch se encontraban completamente abarrotados:

Las tiendas son más bien caras y la biblioteca sólo tiene libros cutres en inglés y sueco, el Corán en italiano, libros de rezos judíos, la Biblia y un libro de recetas de la (adivina) Royal Caribbean.

El mercadillo que ponen de pescado, salmón, etc., es similar a lo que puedes conseguir en el mercado de Bergen… pero (aún) más caro.

La sensación que da es de cárcel, sobre todo el día de navegación, que puedes elegir entre dar vueltas en la cubierta 7 ó 12 o irte a algún bar completamente masificado.

No hay baños en todas las cubiertas y los pocos que hay suelen estar llenos (y con colas).

Actividades en el Monarch

Algunas noches son temáticas, y creo que es un fail bastante grande no avisar con antelación de cuáles van a ser. Como ya me lo conozco de otros cruceros, me llevé una tiara, diademas y diferentes vestidos por si acaso, pero podría haber atinado un poco más de haberlo sabido. En nuestro caso, las noches fueron, respectivamente:

Informal – Gala – Informal – Formal – De blanco – De flores – De negro/rock

Pero también puede haber de disfraces y otras.

Para los niños se supone que hay clubs y actividades propias, como comprenderéis no las experimenté personalmente, pero si me encontré niños en el jacuzzi dando por saco, en la olimpiada de matemáticas dando por saco, en los espectáculos dando por saco

Las actividades de baile y zumba estaban más que masificadas y era imposible hacerse un hueco. Los concursos “culturales” son un chiste: para empezar tienes que ir corriendo a tocar una mierda de campanita, con lo cual por mucho que sepas siempre va a haber un jodío niño más rápido aunque no se la sepa XD. Pero son tan fáciles que cualquiera se las sabe, en serio, no perdáis el tiempo en esto. El premio es un vaso del club infantil. Y yo me pregunto, si son actividades para niños, ¿por qué las publicitan como para adultos?

Fuimos a la Olimpiada de Matemáticas, pensaba que dos campeones de las olimpiadas de química y de matemáticas (de las de verdad) como nosotros no tendrían problemas. No contábamos con los niños y la campanita. Lo mejor fue ver a Kobosov haciendo placajes a los niños y tirándoles al suelo, bajo la desaprobadora mirada del resto de cruceristas. Patrick, el director del crucero, presentaba este pseudo concurso vestido de nerd y haciendo chistes sobre los matemáticos, para luego no poner NADA de matemáticas, sino acertijos chorra para niños. Tuve al lado a un chaval que me decía que pensaba que iba a tratar sobre grafos o algo así, y es como, aayy alma de cántaro. Yo al menos creía que sería cálculo mental. En fin, ganó un niño al que Kobosov no pudo placar lo suficiente (por la presión social).

Y lo mejor, El Gran Concurso del Barco, al que no asistimos dado el bochorno de las otras actividades. Sólo vi una pregunta desde fuera, que fue la siguiente:

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No, no es coña. Los pobres concursantes respondieron con bastante buen criterio “porque representa el sol naciente”, que no tiene mucho sentido dada la pregunta pero es que la pregunta era una mierda no tenía sentido.

En general había pocas actividades y de muy mala calidad.

El barco tiene una distribución no euclidiana de ascensores y escaleras, ojo con los cruceristas con poca orientación espacial. Mención especial a la planta sexta, que existe en medio barco pero no en el otro medio, y los ascensores que paran en las plantas con números primos (o algo así).

Espectáculos

No fuimos a todos, ni ganas que nos quedaron. El de ABBA lo recomendamos para nostálgicos, simplemente cantan las canciones y bailan, no es un musical estilo Mamma Mía pero se deja ver.

El de Shimbalaie a mí me gustó más: es novedoso, luz, colores, música clásica y acrobacias. A mi padre le pareció una mierda no le gustó, y creo que no encaja mucho con el público objetivo. De todas formas le falta algo de espectacularidad y los cortes entre las canciones son abruptos.

Gimeno Ameno tuvo dos partes muy diferenciadas: los chistes viejos y malos, súper conocidos (bastante lamentable todo) y un mini monólogo criticando el barco y los camarotes que fue bastante divertido. Es divertido porque es cierto.

Los presentadores son bastante rancios y hacen comentarios y “chistes” super machistas. Mi hermana, Kobosov y yo acabamos gritando en varias ocasiones “machista” hacia el escenario. Algunos bochornosos ejemplos:

  • (En el bingo) ¿Cuántas señoras tienen ya sus boletos? ¿Cuántas señoras van a comprarse un vestido nuevo? ¿Cuántas solteras desesperadas tenemos?
  • Chistes viejos del tipo:
    • Me han robado la tarjeta. ¿Y por qué no la das de baja? Porque el ladrón gasta menos que mi mujer.
    • ¿Cuántos años lleváis casados? ¡53! Qué paciencia él … Y qué dedicación ella.
    • Por nuestro 30 aniversario voy a llevar a mi mujer a la India. Y por nuestro 50 aniversario ya me paso a buscarla

Los espectáculos son muy antiguos y parecen de los años 50, en general no nos gustaron.

Servicios en el Monarch

Voy a hablar sólo de lo que nosotros utilizamos:

Fotografía

Son muy pesados con las fotos: foto al entrar, foto al desemabrcar, foto al salir del teatro, foto mientras cenas… Por favor, dejadme vivir. Luego te las intentan vender, y ahí no pico. Pero a mi madre le parecía que salíamos guapos y cogió de todos menos de ella. En fin. Es un recuerdo, pero no son baratas.

DVD

Como compró 7 fotos le dieron el DVD de regalo, que según mi hermana es “de pésima calidad”. Yo no creo que lo vea, directamente.

Ofertas del día

Cada día en el diario de a bordo aparecen ofertas del Spa y del Casino. Las primera siguen siendo bastante caras y las del casino están pensadas para sacarte los cuartos, evidentemente.

Eurocopa en directo

Nos tocaron algunos partidos de la Eurocopa, pero la señal era tan mala que apenas pudimos ver 20 minutos del partido España – Italia … Lo más divertido fue hacer apuestas deportivas en el casino, pero tenías que enterarte del resultado por internet o preguntando en la taquilla.

Internet

Olvidaos de contratar la wifi del barco: 17,90€/día, mientras que Yoigo (por ejemplo) te da 100MB diarios por 3,63€, más que suficientes para casi cualquier cosa. Además muchos puertos, oficinas de turismo, bibliotecas, etc., tienen wifi gratis.

Desfibrilador

Tienen algunos repartidos por el barco, pero algunas cajas están vacías D: ¿Es eso legal?

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Cruceristas

Somos Son una especie propia. La edad media debe de rondar los 80 años (es broma … los 65), se cuelan en las colas, no te dejan coger comida tranquilo, y son muy ruidosos.

Tienen a los niños asalvajados, y se meten con los bebés a los espectáculos. Pero cómo no van a llorar, si son más de las 11 de la noche D: En general, los niños se portaban mejor que los padres, que eran los que les animaban a hacer el cabra (como en el jacuzzi).

Tripulación y trato personal

En general, el trato es muy bueno, sobre todo el de los camareros. Muy pendientes y serviciales, pero hay veces que no dan más de sí debido a las aglomeraciones.

Perdí uno de mis queridos ponchos y lo tenían en recepción, así que punto para los cruceristas y camareros que no me lo robaron y lo recogieron.

Mención aparte para nuestro camarero del camarote. Nos hacía la habitación dos veces al día y bastante bien, pero sólo se dirigía a Kobosov D:, aunque el camarote estaba a mi nombre. Se sabía su nombre desde el primer día y a mí me llamaba señora a secas (si es que se dirigía a mí). El último día le pidió que en la encuesta de satisfacción le pusiera un 10, qué mala suerte para él que la encuesta sólo me llegó a mí.

Falta información sobre qué hacer en las escalas. No avisan tampoco, por ejemplo, de la dificultad que tiene subir al Púlpito y la ofertan como una excursión más (al módico precio de 108€ con ellos // 30€ por tu cuenta). Oímos que algunos pasajeros se dieron la vuelta al ver la subida.

Excursiones contratadas directamente con Pullmantur

En el crucero de las Capitales Bálticas contratamos todas las excursiones en el barco, pero dado su elevado precio (acabas pagando el doble) esta vez decidimos hacerlas por nuestra cuenta.

Estaría interesante hacer una entrada sobre recomendaciones en las escalas, qué ver, dónde conseguir wifi, pero como ejemplo de las diferencias de precio:

Lancha rápida en Flåm. Precio en el barco: 177€. Precio en el puerto, a dos pasos del Monarch: 590 coronas (unos 65€).

Tren de Flåm. Precio en el barco: 114€. Precio en la estación, a tres pasos del Monarch: 440 coronas (unos 48€).

Las ventajas obvias de contratar con Pullmantur son: la disponibilidad, la seguridad de que el barco te va a esperar y no se va a ir sin ti, el guía, etc.

Mi opinión personal es que la diferencia de precio no compensa, y es mejor ir por cuenta propia. Además no me gustan los guías.

El riesgo está en que a veces cambian las horas de atraque y salida; es precisamente lo que nos pasó en Flåm. Cogimos por internet billetes para el tren a las 11:05 porque la hora de atraque era las 9:0o, pero lo cambiaron a las 10 y encima tienen prioridad para desembarcar (más colas) los pasajeros con excursión. Aunque ahí nos colamos nosotros y otros excursionistas independientes que estaban en nuestra situación (si perdemos el tren le organizamos un motín a Patrick XD).

Puntos positivos

Venga, no seamos tan aguafiestas, ¡algo bueno tiene que tener!

Entre todos, sacamos la siguiente lista de puntos positivos o como mínimo neutrales. Y es que, a pesar de Pullmantur, hemos pasado una semana absolutamente genial.

  • Que encontraran y guardaran mi poncho
  • La barra libre
  • Hablan español
  • La cama enorme, ocupa todo el camarote, y es muy cómoda.
  • El precio, que incluye los vuelos y las bebidas
  • Nutella (y mieles) en el desayuno
  • La mayor parte del personal
  • La insonorización de la habitación, ¡no se oye nada, es genial!
  • La limpieza del camarote

A pesar de todas las quejas, repetir que nos lo pasamos genial y que volvería (al viaje, no a Pullmantur), porque aunque la Royal es mejor en casi todo, no tienen la barra libre…

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Survival Zombie (Burgos)

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Logo de Survival Zombie

Como algunos de vosotros sabéis, no solamente nos dedicamos a las Escape Rooms en nuestro tiempo libre. Además de organizar (y participar en) roles en vivo, jugar a juegos de mesa, y colonizar la galaxia, esta vez, aprovechando que nos pasábamos por Burgos (ciudad de Dunei) nos apuntamos a participar en la 52ª edición del evento Survival Zombie, y aquí va, junto con una breve presentación, nuestra experiencia.

Se trata de un “Real Game” organizado por WRG (World Real Games), un evento que realizan de forma casi semanal en diferentes pueblos y ciudades de España, en el que te metes en la piel de un superviviente a una epidemia zombie e, intentando no ser devorado por las hordas, realizas una serie de pruebas para seguir la historia rodeando al evento. Hasta aquí promete: una historia inmersiva, una buena ambientación, espectáculo, miedo, correr delante de los zombies…

Las entradas para supervivientes rondaban los 30€ (llegamos a encontrarlas desde 21 a 50 en diferentes lugares) y las de zombies (sí, podías ir directamente como zombie) los 10€ (horquilla de 2.50 a 20). Así que nos presentamos en el check-in a la hora convenida, donde nos dieron nuestras identificaciones como supervivientes y un plano de Burgos con los tres sitios a los que, tras la escena inicial de las 23:00h, deberíamos ir a recabar información “para empezar”, así como los sitios seguros (bares que tenían acuerdo con la organización) y campamentos base. Nos pertrechamos para pasar una noche de correr y superar el frío y nos pusimos en marcha, con un malus de -2 por baja forma física, y bonus de +2 por frikismo y +2 por guía local.

Y aquí empieza la debacle.

La escena inicial “para introducirnos en la historia” fue un hombre de la organización agradeciéndonos la participación y diciéndonos que no rompiéramos nada ni bebiéramos alcohol, así como insistiendo en que la ambientación era muy importante y que tendríamos que rolear. Dejó muy claro que no ganaban los primeros en completar las pruebas, sino los que las completaran mejor y con más roleo. Fin. Un poco extrañados, nos fuimos a la primera de las zonas indicadas (la más difícil, según nos enteramos después) para encontrarnos a dos zombies corredores cazando indiscriminadamente a todo lo que pillaban mientras nos intentábamos acercar a una chica con un poncho amarillo que “daba información” como si fueran flyers. Creo que lo único que se roleó ahí fue mi (Kobosov) muerte cuando me pillaron en lo que después jugadores veteranos describían como “la criba del principio, hay que conseguir más zombies”. Dunei sobrevivió, así que seguí acompañándola y mirando desde la distancia cuando hacía las pruebas, a pesar de que en la organización insistían en que “debía volver al respawn” para que me maquillaran y hacer de zombie. A resaltar la peligrosidad de las escenas: una furgoneta de la organización parada en mitad de una rotonda que te indicaba el lugar de la escena, con decenas de jugadores en la carretera intentando hablar con la actriz mientras pasaban coches y autobuses, jugadores saliendo a la carretera corriendo sin mirar porque les seguía un Z, los árboles y plantas en general del parque destrozados…

A partir de ahí seguí (Dunei) el juego con Kobosov como una especie de espectro que me daba charla mientras iba de un sitio a otro con bastante pachorra, porque zombies había más bien pocos. Sólo algunos Zs (zombies corredores de la organización) rodeando los pnjs que daban la “información”. Cuando conseguí los tres dichosos papelitos fui al punto donde se debían entregar: la plaza de la Catedral, que estaba custodiada por 3 Zs. Decenas de personas nos echábamos encima de los actores, literalmente, porque estábamos jugando más de 1500 personas. Además los Zs te comían aunque estuvieras intentando “rolear” con el actor, lo cual era más bien imposible.

El siguiente punto que me dio la actriz fue en lo alto del castillo, así que a subir. Las piernas ya me empezaban a doler de las carreras delante de los Zs, pero bueno, me sabía mal rendirme tan pronto. Habían pasado dos horas desde el inicio. Allí me encontré más de lo mismo, la prueba era un poco más elaborada, pero éramos decenas de supervivientes acosando a la actriz, esperando a que nos atendiera (mientras corríamos del par de zombies que había). Me dio dos papelitos con el siguiente paso, y de allí me fui a otro sitio. Todos los caminos estaban despejados, excepto por los habituales juerguistas burgaleses (no jugadores) que se burlaban de nosotros diciendo “joer, otra horda de supervivientes, ¿pero cuándo vienen los zombies?”. Y tenían toda la razón. La tensión era mínima, pero la distancia a cubrir entre pruebas era bastante grande y acababas cansado de dar vueltas por la ciudad arriba y abajo, simplemente de charla, sin tener que esconderte ni ser sigiloso.

Llegué al siguiente punto, que consistía en entrar en un local que estaba custodiado por un Z; además las puertas se cerraban cuando entraba un grupo y no se abrían hasta que salía. Allí estábamos más de 100 chocando entre nosotros y contra el mobiliario urbano o coches aparcados por las aglomeraciones, decenas toreando al pobre Z, con coches pasando en una calle estrecha… Después de estar unos 10 minutos viendo la cantidad de gente que había para entrar, el cansancio, el aburrimiento, la falta de roleo, decidí irme con Kobosov al polideportivo a que nos maquillaran de zombies a ver si así nos lo pasábamos mejor. Eran casi las 4 de la mañana.

Fue aún peor. Media hora para que nos maquillaran y después una hora de espera para poder salir con una horda (que van dirigidas por alguien de la organización). Nadie sabía nada, no había bancos para sentarse por lo que estábamos sentados en las escaleras con el frío de Burgos a las 5 de la mañana, aburridos y cansados, con ganas de irnos a la cama, pero aún esperanzados de poder disfrutar un poco del evento. Además, tiene gracia que estuviera ahí aún estando viva (y eso que ya iba sin ningún cuidado al lado de Zs que pasaban de mí) y la chica del mostrador nos ofreciera “vacunarnos” para volver a la vida y seguir jugando por 5€. Vaya sacacuartos.

Cuando por fin vino un organizador, se vio completamente sobrepasado por la cantidad de zombies maquillados que había esperando (unos 70-90). Nos dijo que no podíamos comernos más de un superviviente a la vez entre todos, vamos, que la mayoría a lo mejor llegábamos a oír algo, porque no íbamos a hacer gran cosa. Además nos dijo que no podíamos ir a ver la escena final (en la escena inicial nos dijeron que iba a ser espectacular) pero que de todas formas “no era gran cosa”. Como afortunadamente vivo al lado, nos hicimos la foto de postureo zombie, y a dormir.

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#postureozombie #hordasdesupervivientes #survivaltedio

Ahora, analicemos lo que vende la empresa en su web:

Máximo realismo: nos tomamos nuestra película en serio
Queremos que el participante sienta que es el protagonista de su propia película. Y no escatimamos en detalles. Contamos con un equipo de maquilladores de 51 personas especializados en FX que consiguen que los zombies, los minions o los actores nos den verdadero miedito.

Conté 7 maquilladores, que por cierto estaban extenuados y helados, de trabajar de pie durante más de 5 horas en el polideportivo.

(…) El atrezzo que montamos en cada ciudad te hará olvidar del día en el que vives. Te tendrán que volver a preguntar tu nombre de nuevo. Incluso en qué año estás. Buscamos el máximo realismo, por eso nos esforzamos en convertir escenarios reales en ficción con nuestro equipo de producción, que no escatima en traer tanques, helicópteros o barcos si la acción lo requiere. En World Real Games pensamos que para salvarnos del fin del mundo no hay que reparar en gastos.

Esto es directamente de coña: el atrezzo se reduce a la furgoneta sanitaria y los trajes de los pnjs. Ni vehículos, ni campamentos, ni hordas de zombies…

Eres el protagonista de tu propia película
Y no bromeamos. Cada evento lo producimos como si de una película se tratara:
Escena inicial. Es el comienzo de la trama. Los actores introducen el argumento mediante una puesta en escena en la que intervienen los personajes de la noche. Los personajes y facciones tienen continuidad edición tras edición:
Se realiza al comienzo de cada edición, y suele tener algún “factor sorpresa” para motivar la acción y participación de los supervivientes/participantes durante el juego.
Al mismo tiempo, se dan algunas claves que sirven para jugar correctamente durante toda la noche.

Breve introducción fuera de personaje sobre un escenario.

(…) Escena final. Es la más esperada por los participantes. Es el desenlace de la trama de la noche y siempre suele haber un elemento sorpresa que es aplaudido por los supervivientes. ¿A quien no le gusta ser rescatado en barco, en helicóptero o tanque?

Los que la presenciaron dicen que fue decepcionante: los zombies hicieron un paseillo para los supervivientes. Ni tanques, ni helicópteros ni un triste todoterreno. Y lo peor, una de la principales quejas que hemos leído de muchos otros supervivientes, es que sí que ganaron los que llegaron antes y no los que mejor rolearon. La cantidad de veces que se leía “tongo” en las redes sociales al día siguiente era impactante.

Escenas de la trama. En cada una de ellas hay varios actores que recrean los principales elementos dramáticos del guión, a la vez que someten a varias pruebas a los participantes. Suelen ser acertijos y pruebas físicas que los supervivientes tienen que superar para pasar a la siguiente escena. No están marcadas en ningún mapa, con lo que los participantes tienen que utilizar su ingenio para averiguarlo interactuando con los actores y formando parte de la trama como otro personaje más.

Un actor y un par de zombies, 0 roleo, 0 trama más allá de “vete al siguiente punto”.

Zombies, muchos zombies. Es uno de los mayores atractivos del evento. 

Cuatro zombies corredores (bueno, 1-2 en cada escena). Una horda de seis por ahí despistada, a los que les dijeron que no se comieran a nadie.

(…) Tanques, helicópteros o barcos.* En las ediciones de más de 2.000 juagdores siempre hay un final espectacular, que puede ser: Los pocos concursantes que superan todas las pruebas merecen un final de película, y ser rescatados como se merecen. Y la huída de una ciudad infestada por zombies ha de ser efectiva, por eso no escatimamos en el medio de transporte elegido.

Vale, éramos +1500, pero algo podían haber pensado que no fuera tan decepcionante, digo yo.

Ambientación y atrezzo. El escenario es una localidad generalmente, pero buscamos los rincones más propicios para cada escena y ambientamos el escenario con los elementos más impactantes para el concursante. Nunca escatimamos en sangre artificial, prótesis, artificio (bombas de humo, bengalas, fuegos artificiales) y elementos propios de atrezzo de la trama. Además, y según el guion, montamos campamentos médicos, burbujas para enfermos e infectados y campos de entreno militar.

Un poco de sangre artificial para los nuevos zombies y ya. Puedes patearte la ciudad como un idiota, pero no vas a encontrar ni campamentos, ni instalaciones médicas, y nosotros no vimos ni militares siquiera.

Zonas seguras. Son las zonas marcadas donde el superviviente se puede refugiar y los zombies no pueden entrar. Suelen ser bares y restaurantes de la localidad, colaboradores con Survival Zombie.

Bares que a las 2 ya estaban cerrados.

Resumen

Cosas buenas:

-Los otros participantes: muy buen rollo, gente intentando rolear, en general muy colaboradores. Incluso cuando estábamos esperando en el polideportivo, lo mejor fue escuchar los chistes de los otros nuevos zombies.

-Los (pocos) maquilladores: gente que aun llevando 6 horas de pie pintando gente seguían haciendo su trabajo como buenamente podían.

Ni fu ni fa:

-Los patrocinios están interesantes, y el material que te dan no está mal. Tienes que complementarlo tú (linterna, agua, etc.) pero es un básico para jugar.

Cosas malas:

-La organización. Nula coordinación entre las diferentes pruebas y con el polideportivo (recuerdo a tres personas de la organización sentados sin hacer nada diciendo que “ya vendría nuestro jefe de horda”). Falta de personal a todos los niveles.

-La ambientación. Burgos es una ciudad demasiado grande como para hacer algo inmersivo, máxime un sábado en la zona de fiesta. Parecía que ibas esquivando hordas de gente que se lo estaba pasando mejor que tú. Además, las pruebas se repartían por toda la ciudad en vez de aislar, yo qué sé, 7-8 calles y ambientar esa pequeña parte genial. 17 km. y no íbamos ni por la segunda prueba.

-La falta de tensión/miedo. El evento se parece más a una gymkhana por la ciudad que a una experiencia inmersiva en la que haya que escapar de una ciudad tomada por zombies y en una pelea con una gran corporación (algo que venden en la ambientación web).

-La falta de roleo, exigida a los jugadores, pero que no se podía sostener por los actores (es difícil rolear la misma escena con mil personas diferentes, deprisa y con la presión de que los zombies van a comerse a la gente que está hablando contigo -pero a ti no-).

-Nada de grandes despliegues espectaculares, memorables, peliculeros… nada de militares puteando gente, algo que inspirara temor o alegría o esperanza o algo… gente con pañuelos corriendo de un lado para otro.

En resumen: evento NO recomendable  Mucho tiene que cambiar en la organización de estos eventos para que nos planteemos volver. Sabemos que hay gente muy enganchada y que no se pierden uno, pero después de esta nefasta experiencia, no vamos a comprobarlo.

 

 

 

 

 

¿Qué es una habitación de escape?

Las habitaciones de escape o escape rooms son un juego físico en el que un grupo de personas son “encerradas” en una habitación, en la que deben encontrar pistas y resolver una serie de puzzles, acertijos y enigmas para lograr su libertad. En general, hay una cuenta atrás, por lo que será necesario desentrañar el misterio lo más rápido posible. Lo más habitual es que el tiempo límite sea de una hora.

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Estas salas están basadas en videojuegos del tipo “escapar de la habitación”, como por ejemplo 999. Cada sala, sin embargo, cuenta con un tipo de ambientación, por lo que podemos encontrar habitaciones que nos recuerden a películas, aventuras gráficas, libros o juegos de mesa.

Dicen que la primera escape room surgió en Silicon Valley, creada por un grupo de programadores en 2006. Estaba inspirada en los misterios de Agatha Christie. Sin embargo, las salas tal y como las conocemos aparecieron en Japón en 2008, y no han dejado de crecer y extenderse por el mundo.

El número de personas por grupo puede variar entre 2 y 6, siendo lo más habitual grupos de 4 ó 5 personas. Muy rara vez admiten a jugadores solos, ya que algunas pruebas pueden requerir la coordinación de al menos dos personas. También hay salas para grupos más numerosos. Una modalidad muy interesante es el “roombate”, que consiste en una competición entre dos equipos. Entran en dos salas idénticas y resuelven la habitación por separado, comparando al final los tiempos. Es el modo ideal para fiestas de cumpleaños, despedidas de soltero o incluso “competiciones” entre departamentos de una empresa. Este combate no está disponible en todas las empresas.

El precio puede oscilar bastante. En España, los precios pueden ir desde 35€ para un equipo de dos, hasta 90€, siendo lo habitual alrededor de 50€. Para grupos más grandes suele ser un poco más caro reservar, pero compensa al dividirlo entre cada participante, siendo al final bastante más económico.

¿Lo mejor? Para mí, sin duda, es la sensación del “descubrimiento”. La emoción de descubrir un secreto. Y por supuesto la competición contra el reloj :).

 

 

 

Sobre nosotros

Los Escapistas

Somos un equipo de dos, residentes en Madrid. Empezamos a ir a Habitaciones de Escape en mayo de 2015, y desde entonces no hemos permitido la entrada de mas miembros al equipo por si acaso nos bajan los tiempos ;). En realidad, los grupos con más gente muy bien coordinados (4-5 personas) suelen conseguir los mejores tiempos. Pero alcanzar este grado de cohesión grupal no es fácil, por eso muchas empresas están empezando a realizar actividades de TeamBuilding en salas de este tipo.

Una pregunta que nos han hecho habitualmente en las salas es: “¿A qué os dedicáis?”. La verdad, no sé por qué tanta intriga con nuestra profesión, al fin y al cabo ya jugábamos con puzzles mucho antes.

Para los curiosos: somos una psicóloga y un psiquiatra. Respuesta que en ocasiones ha parecido que decepcionaba. A lo mejor esperaban agentes secretos… (Lo cierto es que suelen esperar ingenieros y matemáticos).

Algunos, sin embargo, ya lo sabían. La dueña de una Escape Room portuguesa nos googleó antes de ir, y además nos lo dijo. Pero ésa es una historia que será contada en otra ocasión.

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El Blog

Nuestro objetivo con este blog es dejar opiniones de las diferentes salas que visitamos para que podáis tener una reseña más detallada de la que podéis encontrar -también nuestra- en TripAdvisor. Cada sala de escape es única, tanto por sus peculiaridades de diseño como por el propio planteamiento de la empresa y creemos que esto puede ayudaros a la hora de poder elegir mejor la experiencia escapista, algo que nos encanta desde que lo probamos por primera vez.